- 9 de abril de 2020

Los crayones son indispensables para las manualidades infantiles ya que se deslizan y pintan fácilmente sobre diferentes tipos de materiales.
Pero no importa el ancho ni la marca: los crayones, tarde o temprano, siempre terminan rompiéndose en trozos. La buena noticia es que los podemos reciclar de una manera muy sencilla y volver a usarlos una y otra vez.
Actividad elaborada por el equipo pedagógico de Serunion Educa.
Materiales
- Crayones viejos y/o rotos
- Moldes de silicona de diferentes formas/figuras, o cubiteras para hielo, o moldes para magdalenas de papel de hornear, etc.
Instrucciones
- Reunimos todos los crayones viejos y retiramos el papel.
- Colocamos los pedazos de crayón en los moldes.
- Podemos elegir mezclar diferentes colores o separar los del mismo color o tonalidad.
- Horneamos los moldes unos minutos a fuego muy bajo hasta que se derritan por completo. En general, los crayones empiezan a ablandarse alrededor de los 40°C.
- Dejamos que se enfríen antes de desmoldar. ¡Ya tenemos nuevos crayones!
¡Ya tenéis todo listo para jugar!